Este año, a los Consejos de Dirección de nuestros colegios se han integrado nuevas caras que se suman a la tarea de liderar y acompañar el desarrollo de cada comunidad educativa.
Su incorporación no sólo fortalece los equipos directivos, sino que también enriquece la mirada con distintas experiencias, trayectorias y formas de entender el proyecto educativo de la Fundación.
Para conocerlos mejor, quisimos invitarlos a compartir una breve reflexión. Cada uno respondió preguntas, desde su propia experiencia y visión sobre la Fundación y sus respectivos colegios.

Claudia Rodríguez, Subdirectora de Primer Ciclo colegio Trigales
¿Qué te inspira del proyecto educativo de Trigales?
Me inspira mucho que en Trigales realmente se busca formar a cada niña de manera integral, no sólo en lo académico, sino también en lo humano y espiritual. Me hace mucho sentido esta mirada de que cada una es única, hija de Dios, y que nuestro rol es acompañarlas para que saquen lo mejor de sí.
También me motiva mucho el foco en las virtudes, en ayudarlas a ser buenas personas, libres, responsables y con criterio, no sólo “buenas alumnas”. Siento que eso se vive en lo cotidiano, en los detalles, en cómo nos relacionamos y en lo que modelamos como adultos.
Por último, me inspira el trabajo en comunidad; se siente que hay un proyecto compartido entre colegio y familia, y eso le da mucho más sentido a todo lo que hacemos.

Piedad Arancibia, Subdirectora de Segundo Ciclo, colegio Trigales
¿Qué sello te gustaría aportar desde tu rol al colegio?
Quiero aportar con un liderazgo cercano y colaborativo, donde el acompañamiento y el trabajo en equipo sean la base de todo lo que hacemos. He sido parte del colegio desde su fundación y he visto crecer a nuestras niñitas y por eso creo, profundamente, en la importancia de guiarlas con cariño, manteniendo las altas expectativas y la convicción en sus capacidades. Construir junto al equipo espacios organizados, desafiantes y seguros, donde cada alumna se sienta valorada, escuchada y capaz de convertirse en la mujer que quiera ser.

Paulina Céspedes, Subdirectora de Tercer Ciclo colegio Trigales
¿Qué te impulsó a integrarte al Consejo de Dirección de Trigales?
Creo que todos en la medida que trabajamos con pasión y compromiso podemos aportar significativamente a generar cambios positivos. Mi principal interés por ser parte de la comunidad Trigales del Maipo tiene que ver con su proyecto educativo. La mirada católica hace una gran diferencia al aportar a la educación desde una mirada formativa, entregando herramientas que permitan a las alumnas desenvolverse en diferentes contextos y ser un aporte a la sociedad. Ser parte del Consejo de Dirección de Trigales supone un gran desafío para mí, en el que espero entregar lo que necesita el colegio para consolidar su enseñanza media, acompañando a las alumnas y sus familias.

Roberto Cisternas, Subdirector de Formación colegio Nocedal
¿Qué significa para ti ser parte de esta Fundación y del colegio?
Ser parte de la Fundación Nocedal significa integrarse a una misión educativa que va más allá de lo académico. Desde hace 30 años trabaja por abrir oportunidades reales de formación para niños y jóvenes, acompañando también a sus familias. Como profesor, esta tarea implica acompañar el crecimiento humano, intelectual y moral de los estudiantes, ayudándolos a descubrir sus talentos y desarrollar sus virtudes.
Asumir la Subdirección de Formación de Nocedal renueva el compromiso de fortalecer una cultura escolar basada en las virtudes y el buen trato. El objetivo es que cada alumno encuentre en el colegio un espacio donde no sólo aprenda, sino también crezca como persona. Para quienes formamos parte de la Fundación, es un orgullo participar en una obra que busca transformar vidas a través de la educación.

Jorge Villalobos, Subdirector Académico colegio PuenteMaipo
¿Qué sueñas para la PuenteMaipo y la Fundación para los próximos años?
Mi sueño para nuestro Colegio Puente Maipo y la Fundación en los próximos años es que sigamos consolidando una base académica y humana sólida. Quiero que toda nuestra gestión y organización sirvan como motor para un objetivo mucho más profundo: que el colegio sea, por sobre todo, un lugar de crecimiento integral y de auténtica alegría para cada uno de nuestros estudiantes. Que encuentren aquí las herramientas para escribir su propia historia.
