Orquesta Sinfónica del Colegio Nocedal

Entorno

*El desafío de la Orquesta Sinfónica del Colegio Nocedal es de que sus alumnos descubran a través de la música, que sólo los valores humanos sólidos nos permiten crecer como personas, ser capaces de apreciar el valor agregado que encierra el trabajo en equipo y comprendan que al asumir el liderazgo de sus vidas podrán alcanzar grandes metas.

La orquesta del Colegio Nocedal lleva 13 años cumpliendo el sueño de cientos de niños que han encontrado en la música no sólo el conocimiento de un instrumento musical, sino que la puerta a un mundo maravilloso lleno de experiencias culturales y de nuevas amistades.

La música no sólo ha enriquecido al alumno, sino que ha traspasado las puertas del hogar y los padres han tenido la oportunidad de vivir la música clásica, interpretada por sus propios hijos. Un mundo impensado para muchas familias de la población El Castillo de La Pintana.

La Orquesta Sinfónica del Colegio Nocedal congrega a 76 alumnos entre Segundo Básico y Cuarto Medio. Todos deben dedicar sobre 6 horas semanales a la interpretación de su instrumento, entre clases instrumentales y de orquesta, ensayos generales y práctica personal diaria en sus hogares, para alcanzar el alto estándar de calidad que nuestra Orquesta Sinfónica posee.

Los alumnos de la Orquesta Semillero-quienes en un futuro serán parte de la “Orquesta Grande”-ensayan 90 minutos, una vez por semana, además de todos los días en sus hogares un mínimo de 30 minutos. En el caso de alumnos avanzados, este tiempo es aproximadamente de 60 minutos diarios.

La trayectoria musical

La Orquesta fue creada en agosto del año 2001, al adjudicarse el  “Fondo para el Apoyo a Orquestas y Bandas Infantiles y Juveniles” de Fundación Andes, versión 2001. Actualmente cuenta con todas las secciones de una orquesta sinfónica: cuerdas (Violines, Violas, Cellos y Contrabajos), viento madera (Flauta Traversa, Oboe, Clarinete, Fagot), viento metal (Corno Francés, Trompeta, Trombón), percusión (Timbales, Tambores, Platos de Choque, Bombo Sinfónico, Gong, accesorios, entre otros).

Los alumnos del colegio Nocedal se han  presentado en el Teatro Municipal de Santiago, Palacio de Gobierno, Teatro Municipal de las Condes, Aula Magna de la Universidad Federico Santa María, entre otros. El 2013, los alumnos dieron  la bienvenida a Mons. Javier Echeverría – Prelado del Opus Dei- en su especial visita a la comunidad de La Pintana, en la Iglesia Rectoral San Josemaría de la misma comuna. Uno de los mayores orgullos de nuestros alumnos.

En cuanto a su experiencia con otras orquestas juveniles e infantiles,  los alumnos de la orquesta han participado en diversos festivales, conciertos regionales y nacionales (Frutillar, San Fernando, La Serena, Puerto Montt, Lebu y Viña del Mar), presentándose ante máximas autoridades y grandes personalidades artísticas como el Tenor José Carreras, quien visitó a la Orquesta en el Colegio Nocedal -como única actividad adicional a su concierto en Chile- el año 2012.

Otros 16 alumnos del Colegio Nocedal –escogidos por su calidad interpretativa entre diversas orquestas a lo largo del país- integran  la Orquesta Sinfónica Estudiantil Metropolitana y la Orquesta Sinfónica Infantil Metropolitana, impulsadas por el prestigioso y reconocido trabajo que ha realizado la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile.  

Más allá del colegio

La orquesta del Colegio Nocedal no sólo ha formado jóvenes con valores y conocimientos musicales, sino que en algunos casos ha sido la cuna de una carrera musical profesional.

Es el caso de Axel Rojas y Alejandro Vera -ambos ex alumnos- quienes ya se han presentado en Europa. Axel junto a la Orquesta del Festival internacional Schleswig-Holstein y Alejandro Vera junto a la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil en su gira por Europa. Otros ex alumnos, han optado por la composición, la Pedagogía musical o la carrera de Ingeniería en Sonido.

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Testimonios de padres de niños músicos

Lidia Arias, mamá de Diego y Andrés Herrera.

Diego y Andrés son dos hermanos que participaron de la audición para pertenecer a la orquesta cuando estaban en Segundo y Tercero Básico, respectivamente. Luego de comenzar a tocar Violín y Chelo, se les abrió un mundo de posibilidades para ellos y su familia, ya que no sólo entraron a la orquesta del colegio, sino que gracias a su esfuerzo y disciplina  tuvieron la posibilidad de ser parte de la selección de orquestas de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile. Además, sus padres han podido -gracias a los conciertos- poder conocer lugares como el Teatro Municipal de Santiago, Teatro de Carabineros, Anfiteatro Antumapu de La Universidad de Chile, entre otros. Lugares culturales que de otra forma, no habrían tenido la posibilidad de acceder.

“Para nuestra familia, que nuestros hijos toquen un instrumento y hayan participado de una orquesta es lo más bonito que nos ha pasado. Mi marido y yo, pensamos que nuestros hijos son virtuosos y nos llena de orgullo”, dice Lidia, mamá de Diego y Andrés.

Hoy, Diego ya salió del colegio, trabaja como técnico en Electrónica en una empresa y no ha dejado de tocar el Violín, instrumento que conoció gracias a la orquesta del colegio Nocedal. “A mi hijo Diego le han pedido en su empresa que para algunos eventos toque el violín y él lo ha hecho con gusto. Además, como a veces toca de manera particular y en el metro, ha podido juntar dinero y hoy tiene su propio instrumento”, concluye Lidia.

Talleres y cursos

Marcelo Guzmán, papá de Jairo Guzmán.

Marcelo nos cuenta que un día llegó su hijo Jairo a pedirle permiso para ir a la audición de la orquesta del colegio Nocedal. Él sin conocerla y sin tomarle mayor importancia, le dijo que sí podía. No sabía que desde ese día la música sería una de las principales pasiones de Jairo y se quedaría para siempre en la familia.

“Cuando Jairo se presentó por primera vez en el Anfiteatro Antumapu de la Universidad de Chile, fuimos con toda la familia, incluido los abuelitos. Mi señora y yo nos llenamos de orgullo cuando escuchamos por primera vez a la orquesta y vimos a nuestro hijo como percusionista”, dice Marcelo.

Jairo es excelente alumno en el colegio, desde la pre básica ha tenido premio todos los años y su padre nos dice que él piensa que por eso lo escogieron como percusionista. “Yo estuve averiguando sobre el rol del percusionista y me informé que debe ser una persona con mucha concentración, como lo es mi hijo”, cuenta Marcelo.

“Jairo llega contando a la casa los temas que están ensayando y yo los bajo de internet para que todos en la casa lo podamos escuchar, así no sólo apoyamos a Jairo con su próxima presentación, sino que toda la familia aprende más de música”, concluye Marcelo Guzmán.

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